1.LA IRA
El valle era difícil de olvidar; difícil no prestar atención
a las puñaladas. El recuerdo dolía, nunca había cesado de doler. Sus ojos, sus
ojos contemplaban algo más que el valle desde esa colina arbolada, donde el
valle es observado. Vivió en ese lugar gran parte de su infancia, antes de
encontrar eso, ese maldito descubrimiento que posteriormente se convirtió en
hallazgo qrqueológico además de lugar de culto para sectas oscurantistas y “pirados”
del satanismo entre otros.
El valle estaba desierto, era tierra maldita debido al “descubrimiento”.
Ya pocos acudían al lugar, tan sólo algunos de esos pirados, aunque “la cosa”
ya no estaba allí. Montaban sus hogueras y alumbraban con los faros de sus coches
que bombardeaban con música de baja y pesadas frecuencias machaconas. Tomaban
soma y otras sustancias hasta el amanecer para incrementar la sensacíon ritual
de la oscura liturgia y después se marchaban a sus ciudades, o lo que quedaba
de ellas en esta edad de caos y destrucción nuclear (PERO DE ESO YA HABLARÉ EN
OTRA OCASIÓN)
Arriba, en la colina arbolada, donde el valle es observado,
en la desierta urbanización, ramas y hojas secas de manto, tierra polvorienta y
sucia y ardor el los ojos, todo lo que sus ojos veían estaba inflamado en
llamas.
2.EL QUÉ
Desde el principio, cuando ellos llegaron, dejaron muestra y
vestigio de otra humanidad(PERO DE ESO YA HABLARÉ EN OTRA OCASIÓN)
Las corrientes y filtraciones de las crecidas del río
Gámenes sacaron a la luz, previa excavación para construir nuevas casas en la
urbanización de la colina arbolada, una emergente criatura mastodóntica de otra
Edad. Se dijo que era un protosaurio, pero no es posible que un nivel
ontológico avanzado conforme una estructura ósea bestial. Ese esqueleto
mostraba una evolución, unas piernas que sujetaban una columna y un cráneo
evolucionados, antigua e inteligente vida (PERO DE ESO YA HABLARÉ EN OTRA
OCASIÓN)
4. CUANDO DESCUBRÍ LA COSA
Tuve un sueño profético o revelador. Desperté un sábado
temblando, aterrado, no podía respirar, lo intentaba, pero no entraba
suficiente aire. Me fui calmando. Me encontraba fatigado y aturdido por el
extraño sueño que precedió al alba, era muy temprano, mis padres y mi hermana
aún dormían. Me encontraba melancólico, metaolor a azufre, triste sin saber
porqué. Cogí mi bicicleta nueva y eché a andar. Al pasar junto a la excavación, donde proyectaban una nueva
construcción de casas, como dirigido por una fuerza motriz extraña que me
jalaba, me detuve a observar un eco difuso y más allá de mi percepción normal,
recordé el extraño olor al levantarme, me sentí poderoso de alguna manera, más
consciente o iniciándome en una nueva forma de sentir.
Había llovido mucho y todo estaba embarrado. De repente,
todo se volvió oscuro y quejumbroso. Una tormenta de aspecto fantasmal en forma
de rayos y aguaceros se me vino encima, por un momento dudé si soñaba o no y el
tremendo estertor de un cielo decadente tronó en profunda luminosidad para
volver a oscurecerse. Me sentí solo y desamparado como ser viviente, engañado y
postrado ante fuerzas oscuras. Volví a mi ser habitual, y ví algo frente a mí.
Tronó de nuevo estertóreo el cielo con lívida luz. Lo ví más claro. Previa penumbra,
volvió a tronar y, en toda su majestuosidad, pude ver de pie frente a mí la
magnificente imagen espectral de un gigante
erguido con forma humana, me pareció que tenía algo en la frente. A continuación
salió el sol y se disipó la tormenta dejando un claro día en la colina
arbolada, donde el valle es observado.
4. LA CULPA
Mi abuelo era un hombre alto, muy alto; pero claro, yo era
un niño de 9 años y lo veía todo con otros ojos. Mi abuelo era coleccionista de
antigüedades. Tenía en su desván su “estudio” de carpintería, su gran afición,
y en las paredes colgaban las vasijas certíberas, efectos medievales árabes,
como una daga en su funda y perlas incrustadas en su empuñadura.
No supe qué hacer y fui a ver a mi abuelo como si pudiera
darme protección ante lo que había visto. Tomé la bicicleta y anduve hasta su
casa y entré, pues siempre estaba abierto. Olía a café y tostadas. Él estaba
leyendo la prensa en una mesita con hueco para brasero junto a al ventana que
daba a la terraza, que estaba repleta de flores y tiestos, al otro la do de la
terraza estaba el desván y, de ahí precisamente, llegaba mi abuela, que como de
costumbre había ido a darle de comer patas de gallina a los gatos callejeros de
entre los tejados. Capté y traté de saborear el momento como si fuera a ser la
última vez que lo viviera. Así fue.
5. LA MEMORIA Y LA MALDICIÓN. La conversión
Una tremenda y hueca sensación . La cruel sensación de estar
sucio y ensuciarlo todo y a todos. Dicen que la tristeza puede ser una fuerza
creativa, en mi caso fue una pesadilla interminable. Nunca me interesó la gente
pero sí la ausencia de gente, eso sí me golpeó.
Yo no sabía lo que me estaba pasando, me encontraba torpe y
paralizado; los pinchazos en la sien iban a más, como si me llenaran la cabeza
de piedras
La necesidad de irme avergonzado, ha caído sobre ti un peso
maligno, ahora caminarás solo, nadie sabrá de ti, te cubrirás, llegan los
tiempos oscuros, la culpa, la vergüenza y el destino te convertirán en un
vampiro de la memoria y el tiempo. Dí adiós a todas las cosas bellas que jamás
volverán. Las flores se marchitaran, el color se volverá pálido, tus abuelos
enfermaran de pena y oprobio y tus padres te mirarán como un extraño, eres una
criatura del averno y vivirás mil penurias antes de ver la luz, la venganza
flameante no tendrá objeto y aprenderás a domar lo oscuro, renacerás como fénix,
renacerás… y verás sanar las ampollas de la ilusión, la memoria y la madición.
6. LA SEPARACIÓN
…Nación Egyptus, un
grupo hierático armado, tres de sus miembros afirman ser viajeros del tiempo...
El periódico de mi abuelo estaba extendido verticalmente y pude leerlo como
absorbiendo por los ojos “… grupos
financieros son proclives a la colaboración con Nación Egyptus… el gobernador
de la región de España viajará a Nueva York para verse con el emperador y
tratar los temas concernientes… extraños casos de abducciones y apariciones…
crisis nuclear, bajan los niveles de densidad de energía atómica…”
(PERO DE ESO YA HABLARÉ EN OTRA OCASIÓN)
Sólo decir que no volví a ver a mis abuelos después de llevar
a mi abuelo a la excavación. Alguien se presentó allí, en realidad eran varios…
vestidos de negro y de narices chatas, casi ausentes. Sé que mataron a mi
familia y que por alguna razón que yo sé, a mi no pudieron hacerme nada. Quedé maldito, quedé protegido. Ahora
estoy aquí, donde se observa el valle, recordando con llamas en la mirada y con
la intención de que las llamas consuman este páramo maldito y dejado. Hasta la
última casa arderá en este pueblo y, con él, hasta el último recuerdo punzante de
este mundo sucio, nuclear y lleno de mierda y gasolina.
En realidad, aquí comienza mi historia.
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